Las uvas para producir vino

Las uvas para producir vino se dividen en distintas variedades alrededor del mundo. Algunos se han cultivado durante siglos y han migrado, llevando esta saludable tradición desde Europa hasta lugares tan remotos como Sudáfrica.

Pero hay un tipo de uva que actualmente es más usado para producir vino: Cabernet Sauvignon.

Esta variedad, originaria de la región de Burdeos, en el oeste de Francia, es la más plantada para producción de vino en el mundo, según una investigación publicada por la Universidad de Adelaide, en Australia.

Este fruto de color intenso, matices azulados y violáceos, se cultiva en dos de las cinco principales zonas productoras de México: la península de Baja California y Coahuila.

Las cinco regiones vitivinícolas en México y su porcentaje de la producción nacional son la Península de Baja California, con 52%; Sonora con 21%; Aguascalientes (16%); Zacatecas (6%) y Coahuila (5%).

Además del Cabernet, existen uvas preferidas en cada región. En Kazajstán, por ejemplo, las más plantada es la Rkatsiteli. En Tailandia, por alguna misteriosa razón se prefiere el Syrah. En tanto, el suelo de Argentina es ideal para el cultivo de Merlot, según el estudio.

En México las uvas más cultivadas en 2010 fueron la Sultaniye, con el 14.5% del área de cultivo nacional y el 24.7 de la global; Cabernet Sauvignon, con 13.8 y 0.3, respectivamente, y Mazuelo, con 8.2 y 0.6, respectivamente, según el informe.

El documento destaca que México tiene el 100% del área de cultivo de la uva Fiesta (para vino blanco) en el mundo, lo cual representa el 4.2% del área de cultivo vitivinícola para el país. También tiene el 88.9% del área global de cultivo de la uva Salvador (para vino rojo), que representa el 6.4% local.

El consumo moderado de vino ha sido relacionado en diversos estudios científicos con una disminución de los riesgos cardio y cerebrovasculares en la madurez.

México produjo en 2010 el 0.15% de la producción global de vino, según el estudio.

En 1990, la uva más plantada en el mundo era la variedad española llamada Airén, destacada por ser muy suave, según el estudio. Actualmente esa variedad no se encuentra entre las primeras cinco del mundo.

Proceso orgánico

NUESTRO PROCESO ORGÁNICO DE PRODUCCIÓN DE UVA

 

PARA ELABORAR UN VINO ORGANICO CERTIFICADO, ES INDISPENSABLE TENER UVAS ORGANICAS CERTIFICADAS.

Viña TX solo utiliza criterios ecológicos y métodos orgánicos para cultivar sus viñedos y elaborar el vino. La totalidad de nuestra uva es orgánica, bajo cuyo control y estrictas normas se produce.

 

¿Qué es un viñedo orgánico?

Es un viñedo donde se cuidan las condiciones ambientales y se respeta la ecología, privilegiándose el manejo del suelo como parte central del sistema porque es un recurso complejo y viviente que debe ser protegido y mantenido para asegurar su estabilidad a largo plazo; que solo se fertiliza con abonos orgánicos y materias naturales para no dañar el equilibrio del medio ambiente. Donde las malezas son especialmente tratadas y controladas manualmente, jamás con herbicidas, en tanto que las enfermedades se manejan mediante el control biológico y la prevención, y se prescinde del control químico.

En suma, nuestras vides desconocen los herbicidas, plaguicidas, pesticidas e insecticidas químicos sintéticos o productos tóxicos de cualquier índole.

Debido a esta concepción, la viticultura orgánica aumenta la necesidad de mano de obra y es una importantísima fuente de trabajo para la población rural.

 

El suelo

En Viña Tx no utilizamos productos químicos de síntesis industrial extraños a los procesos bióticos. Solo abonamos el suelo con materia orgánica y abonos verdes.

En el viñedo plantamos  alfalfa porque fijan el nitrógeno de la atmósfera en nódulos que se forman en las raíces y se convierten en importantísimas fuentes de nitrógeno y materia orgánica para la vid y cebada cuyas raices profundizan en el suelo permitiendo una buena aireación. Los abonos verdes también controlan la erosión y las malezas y sirven de hábitat para insectos benéficos , que se alimentan de pulgones que dañan la vid.

Todos los años enterramos las ramas cortadas en la poda del viñedo para devolverle al suelo los componentes orgánicos de las plantas que no utilizamos y favorecer el reciclaje de nutrientes.

Realizamos la menor cantidad posible de labores mecánicas en el viñedo para que el suelo no se compacte y se vuelva impermeable porque cuando ello ocurre, las raíces tienen dificultades para respirar y crecer, el agua se escurre en vez de infiltrarse y al desplazarse erosiona las capas más fértiles y genera la pérdida de nutrientes esenciales para la vid.

 

Tratamiento de malezas

Jamás usamos herbicidas. Gracias al  manejo realizado con abonos verdes, hemos reemplazado las malezas nocivas por las espontáneas que nosotros deseamos, cuya presencia es altamente positiva para nuestro ecosistema y que se pueden controlar sin el uso de productos químicos perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente.

 

El agua

Un tema de gran importancia es el uso de agua de riego pura, no contaminada.

En nuestras fincas el agua proviene solo de dos fuentes:

1. El riego superficial, realizado con agua proveniente de Agua de lluvia,  en nuestros viñedos y con goteo de agua mineralizada para evitar que el agua se pierda antes de llegar a las plantas, que son su destino.

 

La cosecha

Las uvas se cosechan manualmente, desde las primeras horas de la mañana para evitar las altas temperaturas y son cuidadosamente trasladadas en cajas a la Bodega para la elaboración del vino.

 

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